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Mostrando entradas de febrero, 2015

La Cuaresma en el «Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia» (II)

La veneración de Cristo crucificado
127. El camino cuaresmal termina con el comienzo del Triduo pascual, es decir, con la celebración de la Misa In Cena Domini. En el Triduo pascual, el Viernes Santo, dedicado a celebrar la Pasión del Señor, es el día por excelencia para la "Adoración de la santa Cruz".
Sin embargo, la piedad popular desea anticipar la veneración cultual de la Cruz. De hecho, a lo largo de todo el tiempo cuaresmal, el viernes, que por una antiquísima tradición cristiana es el día conmemorativo de la Pasión de Cristo, los fieles dirigen con gusto su piedad hacia el misterio de la Cruz.
Contemplando al Salvador crucificado captan más fácilmente el significado del dolor inmenso e injusto que Jesús, el Santo, el Inocente, padeció por la salvación del hombre, y comprenden también el valor de su amor solidario y la eficacia de su sacrificio redentor.
128. Las expresiones de devoción a Cristo crucificado, numerosas y variadas, adquieren un particular relieve en las igl…

«El legado litúrgico de Benedicto XVI» (III)

La cuestión litúrgica actual
Hay un antes y un después con la reforma litúrgica hecha después del Vaticano II. Y esto es lo que despierta nuestra reflexión actual. En este contexto ha nacido una nueva cuestión litúrgica, que algunos comienzan a llamar confusión. Recuerdo muy bien cómo antes del Concilio deseábamos con fundamento una renovación litúrgica, pero lo que ahora se percibe es distinto; ahora es preocupación y, a veces, confusión. Antes del Concilio, sabiendo que la sagrada liturgia es oración, nos preguntábamos cómo celebrar para hacer del culto oración; ahora más bien la gente busca qué hacer para que las celebraciones sean más atractivas. La crisis litúrgica actual es diversa de la crisis litúrgica anterior al Concilio.¿Qué ha pasado? Lo que ha sucedido ha sido la reforma litúrgica y debemos considerar con qué criterios se ha hecho para advertir si la reforma litúrgica es la causa o el efecto de la confusión, es decir, el problema es si se rechaza la reforma litúrgica o si e…

La Cuaresma en el «Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia» (I)

En el tiempo de Cuaresma
124. La Cuaresma es el tiempo que precede y dispone a la celebración de la Pascua. Tiempo de escucha de la Palabra de Dios y de conversión, de preparación y de memoria del Bautismo, de reconciliación con Dios y con los hermanos, de recurso más frecuente a las "armas de la penitencia cristiana": la oración, el ayuno y la limosna (cfr. Mt 6,1-6.16-18).
En el ámbito de la piedad popular no se percibe fácilmente el sentido mistérico de la Cuaresma y no se han asimilado algunos de los grandes valores y temas, como la relación entre el "sacramento de los cuarenta días" y los sacramentos de la iniciación cristiana, o el misterio del "éxodo", presente a lo largo de todo el itinerario cuaresmal. Según una constante de la piedad popular, que tiende a centrarse en los misterios de la humanidad de Cristo, en la Cuaresma los fieles concentran su atención en la Pasión y Muerte del Señor.
125. El comienzo de los cuarenta días de penitencia, en el R…

Libros 2015: Misal Hispano-Mozárabe. Traducción.

Misal Hispano-Mozárabe. Texto no oficial publicado como documento de estudio, CPL, 2015, 503 pp.

Propio del tiempo: Adviento, Navidad, Cuaresma, Pascua, Domingos de Cotidiano.

Presentación

Empezando en 1991 y hasta 1995 se publicó en Toledo la editio typica del Misal hispano-mozárabe. En él se encuentran los textos eucológicos tal y como nos los ha legado la tradición hispana en su texto original latino. Estos textos se utilizan en la catedral primada de Toledo donde diariamente se celebra la misa y además laudes y tercia. Se usan también en las parroquias toledanas de Santa Eulalia y de las Santas Justa y Rufina, donde cada domingo se celebra misa según el rito hispano-mozárabe. Sin duda alguna, resultaba necesaria una traducción de todos estos textos para hacerlos accesibles a cuantos pudieran desear conocer el tesoro cultural, teológico y espiritual del cristianismo en España en el primer milenio de la historia y no fueran accesibles solo a estudiosos y científicos de la historia,…

«El legado litúrgico de Benedicto XVI» (II)

La cuestión ideológica actual
Hoy día, dominados por el relativismo intelectual, es fácil plantear inadecuadamente los problemas, pues no se trata de adaptarse a la mentalidad del mundo, sino de acercarse al mundo para anunciar y celebrar la salvación de Jesucristo, tal como ha acontecido n su fundación apostólica. Con frecuencia la gente sigue la opinión de la mayoría, incluso tiene miedo a disentir de la opinión mayoritaria, porque el que se mueve no sale en la foto. Con facilidad nos rendimos ante los poderes fácticos, olvidando la propia conciencia e incluso la misma fe. En este planteamiento cultural en el que nos movemos, fuertemente subjetivista, afirmo que no hablo de una verdad que admita excepciones, ni se puede separar la doctrina de la praxis; tampoco hablo de un  ideal al que haya que tender, sino de un modo concreto de ser, de pensar y de actuar. En el modo de pensar la liturgia hoy día se advierte una tendencia a adaptarla al mundo moderno desde el criterio del racionali…

«El Legado litúrgico de Benedicto XVI» (I)

Introducción
La sagrada Liturgia es una realidad esencial en la vida de la Iglesia y, especialmente, en la vida del sacerdote dedicado por vocación y consagrado sacramentalmente al servicio litúrgico. “La realización de este servicio no sólo remedia las necesidades de los santos, sino que además redunda en abundante acción de gracias” (2 Cor 9, 12). Hay una relación estrecha entre el homo Dei y el púlpito, el confesonario y el altar, porque la Iglesia le ha confiado el mysterium salutis de la palabra, del perdón y del sacrificio.  El sacerdote es otro Cristo, mano derecha de Dios, boca de Dios, hombre del culto, maestro, confidente y amigo; en fin, demasiado para nosotros, pobres criaturas, sobre todo si no nos acostumbramos a fijar nuestra vista con fe en Jesucristo muerto y resucitado, “que inició y completa nuestra fe” (Heb 12, 2). Es evidente que llevamos este tesoro celestial en vasos de barro.             Además, la vida litúrgica se mueve en el estrecho y profundo vínculo entre c…

Flash litúrgico: ¿El báculo hacia delante o hacia atrás?

No se espante nuestro sufrido lector. No estamos aplicando a tan noble insignia episcopal el ritmo de la conga, popular baile cubano de origen africano. No, no van por ahí los tiros. Intentaremos explicarnos.
No hace mucho, al acabar una celebración eucarística presidida por un obispo que no era el diocesano, se acerca un concelebrante, ya con cierta juventud acumulada, y pregunta a un liturgista presente en la citada celebración: «El obispo que ha presidido tendría que haber llevado el báculo mirando hacia dentro, ¿verdad?» A lo que el profesor contesta con otra pregunta: «¿Por qué?» «Hombre –añade el primero– porque no es el obispo diocesano y, por tanto, no tiene jurisdicción en esta Iglesia».
Llegadas las cosas a este punto, el liturgista comprende de qué va la cosa, y responde como es justo hacer: que ahora –es decir, hace ya diez mil millones de años– esta praxis no está vigente, dado que el Ceremonial de los obispos actual (1984) no hace distinción en este punto. Solo advierte …